Desde que leí El degollador de Hyde Park tengo muchas ganas de conocer el parque, no por lo macabro de la historia, sino por la forma en que lo describe Anne Perry. Va a ser una gran ventaja estar alojados en la zona de Kensington. Estaremos rodeados de muchos museos y otros sitios interesantes y a muy poca distancia de Hyde_Park, uno de los parques más grandes de Londres, además de ser uno de los Parques Reales. Es especialmente famoso por su Speakers’ Corner. Puede que, como nuestra llegada será la mañana del domingo, aproveche la oportunidad de subirme a una tarima improvisada y hacer oír mi voz. Probablemente, simplemente escuche a los demás oradores. Seguramente, no entienda mucho de lo que digan. No puedo dejar de visitar los Kensington Gardens junto al lago Serpentine. Allí está el Round Pound, donde acuden los fanáticos del modelismo para poner a prueba sus maquetas de barco y el Albert Memorial, uno de los mayores logros escultóricos de la era victoriana, con la estatua de Peter Pan tocando la flauta para unos niños dispuestos a sus pies. También se encuentra el Diana, Princess of Wales Memorial. Debo hacerme una foto junto al intrigante Elfin Oak, un viejo roble en cuya corteza aparecen animales, elfos y hadas.
Dentro del Palacio de Kensington se puede visitar la Royal Ceremonial Dress Collection, la colección real de vestidos de gala. En la parte trasera del palacio está la Orangery, un invernadero donde poder tomar sándwiches de pepino, scones con crema o pasteles hechos según las recetas de la abuela.
